El abogado del futuro no compite contra la IA, la usa
Opinión sobre el estado actual del mercado legal chileno y por qué la tecnología es una ventaja competitiva, no una amenaza.
La conversación equivocada
Cada vez que publico algo sobre IA en el mundo legal, recibo el mismo comentario: "¿Entonces los abogados vamos a desaparecer?".
No. La pregunta correcta es otra: ¿qué tipo de abogado vas a ser?
El mercado legal chileno en 2026
Chile tiene más de 60.000 abogados habilitados para una población de 19 millones. La competencia es feroz, los honorarios están presionados a la baja, y los clientes son cada vez más exigentes.
En este contexto, hay dos caminos:
- Competir por precio: más horas, más causas, menos margen. Insostenible.
- Competir por valor: entregar mejor servicio en menos tiempo, usando tecnología como palanca.
Lo que vi desde adentro
Trabajo como abogado litigante. También soy desarrollador. Esa combinación me permite ver algo que muchos colegas no ven: la cantidad absurda de tiempo que se pierde en tareas que una máquina hace mejor.
En mi experiencia en Estudio Colombara — uno de los estudios de litigación más activos del país — vi de primera mano cómo un equipo de abogados talentosos dedicaba horas a revisar tablas de corte, cruzar información de causas, y redactar escritos rutinarios. No por falta de capacidad, sino porque el sistema los obliga.
En la I Jornada Internacional sobre IA que se realizó en Ecuador en 2025, presenté junto al profesor Gabriel Álvarez Undurraga un trabajo sobre los horizontes éticos de la IA en el ejercicio jurídico. La conclusión fue clara: la IA no es el problema — el problema es no tener un marco para usarla bien.
La ventaja competitiva real
Un abogado que automatiza el seguimiento de sus causas tiene más tiempo para preparar alegatos. Un abogado que usa IA para generar primeros borradores puede atender más clientes sin sacrificar calidad. Un abogado que tiene un sitio web optimizado y un embudo digital no depende solo de las referencias boca a boca.
No se trata de reemplazar el criterio jurídico. Se trata de eliminar el trabajo mecánico para que puedas enfocarte en lo que realmente importa: pensar, argumentar y resolver.
El mito de la barrera técnica
"Pero yo no sé programar". Tampoco sabes construir un edificio, pero contratas un arquitecto. La tecnología legal no requiere que seas programador — requiere que entiendas qué es posible y tengas a alguien que lo implemente.
Eso es exactamente lo que hago: traduzco las necesidades del abogado a soluciones tecnológicas que funcionan. Porque entiendo ambos mundos.
La pregunta que deberías hacerte
No es "¿me va a reemplazar la IA?". Es:
¿Cuánto tiempo más voy a seguir haciendo manualmente lo que podría automatizar?
Cada hora que pierdes en una tarea repetitiva es una hora menos para tu cliente, para tu familia, o para ti.
Si quieres explorar qué procesos de tu estudio se pueden optimizar, agenda un diagnóstico gratuito de 30 minutos. Sin compromiso, sin venta agresiva — solo una conversación honesta sobre qué es posible hoy.
Luca Martino
Abogado & Developer — Automatización e IA Legal